Casa UR

AUSTERIDAD SILENCIOSA

Una propuesta de materiales austeros, materiales humildes, “humus”…de la tierra. Una propuesta contenida, huyendo de todo lujo. Huida, tan extrema, que lleva a prescindir de las tradicionales ventanas, trazando una fachada, austera, mate, monocromática, cerrada, que se abre y se convierte en hueco, para dejar pasar la luz y así iluminar, silenciosamente, el interior.

Un ambiente hostil al noreste de la parcela, invita a responder con la amable contundencia del silencio. Silencio que deja atrás todo ornamento, silencio como compañero de viaje de la propuesta contenida. El silencio invita a vivir la interioridad, cerrándose a lo exterior como “lo creado” y abriéndose a lo interior, a la naturaleza, como “lo Creado”. Ese silencio, nada más lejos, que resultar triste. Es un silencio creativo, que siempre sorprende, a quien sabe respetarlo. En esta casa, ese respeto, se demuestra creando una huella –austera y silenciosa– en el paisaje.